Copia de letrero  azul (2000 x 200 px) (1800 x 250 px) (1600 x 250 px)
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Una vida para amar, una vida de película.

En el “escenario” de la vida cabe replantearse quiénes son los verdaderos actores protagonistas. Cada persona es un “actor” o una “actriz” importante, puesto que tiene una responsabilidad clave en el buen desarrollo de la “trama”. Todo  ocurre con una “puesta en escena” concreta, el colegio, tu hogar, el lugar donde se va a desarrollar la acción. 

La Biblia es el mejor “guión” de la historia. Es el guión de los guiones, es una forma de contemplar la realidad humana. 

El “director” de la película es Jesús, Él organizó el primer “casting”, eligió a los doce para confiarles el anuncio de la Buena Noticia que experimentaron y enviarles a construir su reino. Para ello, eligió un “atrezzo” y un “decorado” especial, subió a la montaña, lugar privilegiado para el encuentro con Dios. Fue llamando a los que Él quería, según su voluntad. Los llamó por su nombre e incluso a Pedro se lo cambió, como signo de atribuirle una misión. Llamó a 12 específicamente, como signo del nuevo pueblo de Dios, las nuevas 12 tribus. Jesús no escogió a las personas por lo que ellos eran, llamó incluso a Judas, el que lo traicionó. Los escogió por lo que ellos podrían llegar a ser. 

Él como director, es el que con su ejemplo, nos invita a actuar desde el amor para crear nuestra mejor película. 

Jesús sigue haciendo más “ediciones”, nos llama para esta nueva “temporada” y nos invita a seguir escribiendo “capítulos” en la historia de la humanidad. 

 Del  Santo Evangelio según San Marcos 3, 13-19 

Subió al monte y llamó a los que Él quiso; y vinieron donde Él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios. Instituyó a los Doce y puso a Simón el nombre de Pedro; a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo que le entregó.

A veces, actuamos como “figurantes” de la película. Tenemos una escasa participación directa, nos dejamos llevar por la pereza, la comodidad y nos convertimos en espectadores de la vida. 

Ya en la “posproducción”, cuando todo está “rodado”, solo nos queda esperar para ver el resultado de nuestra obra. Como meta final, aspiramos a la “estatuilla”, que no es otra cosa que la satisfacción de haber desempeñado de la mejor manera nuestro “papel”. Y que nuestra película haya sido una vida para amar.

¿Estás dispuesto a ser un actor o actriz principal en esta película de la VIDA?

¿Estás dispuesto a que tu actuación esté basada en el AMOR?

Dentro de nuestra misión evangelizadora y de acompañamiento en el crecimiento de la fe de nuestro alumnado, desarrollamos las siguientes actividades, entre otras:

  • Encuentros celebrativos en el seno de la comunidad educativa
  • Crear espacios de oración diaria con los que iniciamos nuestra tarea y ofrecemos toda nuestra labor a Dios
  • Iniciar con los niños y jóvenes un proceso catequético que les lleve a un crecimiento y maduración en la fe, a través de las actividades extraescolares, en los grupos JMD
  • Participar en las distintas campañas diocesanas para despertar la solidaridad y el compromiso con los más vulnerables
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